La conducción eficiente no es un tema secundario: forma parte del examen y, sobre todo, coincide casi siempre con la conducción más segura.
Eco-Drive: las reglas principales
Cambiar pronto y circular a bajas revoluciones, en la marcha más alta razonable.
Conducir con anticipación: velocidad constante, levantar el pie a tiempo y aprovechar la inercia.
Apagar el motor en paradas prolongadas.
Comprobar la presión de los neumáticos y retirar cargas innecesarias, sobre todo del techo.
Estas reglas coinciden con la conducción anticipativa: quien mira lejos frena menos y consume menos.
Evitar ruido y gases
El ruido innecesario está prohibido: acelerar en vacío, dar vueltas sin motivo o usar el claxon de forma abusiva.
También el ralentí innecesario está prohibido — calentar el motor parado no sirve de nada en los vehículos modernos y contamina sin necesidad.
Por qué importa
Una conducción eficiente no solo protege el medio ambiente: también tu bolsillo y el vehículo, porque reduce el desgaste de frenos, embrague y motor.
El examen pregunta por la conciencia ambiental — y en la práctica, la forma de conducir más eficiente es casi siempre también la más tranquila y segura.
¿Objetivo alcanzado?
Repasa los puntos esenciales y asegúrate de dominar todas las reglas – para el examen teórico y para la práctica.