Más allá de la técnica, un vehículo debe estar en orden administrativo. Son puntos que caen a menudo en el examen porque se controlan con facilidad.
El permiso de circulación
El permiso de circulación debe llevarse en cada viaje y presentarse a la policía cuando lo solicite.
Documenta los datos del vehículo: titular, pesos autorizados, número de plazas, carga remolcable y equipamiento homologado. Los cambios importantes —traslado, cambio de titular, modificaciones técnicas— deben comunicarse a la oficina de circulación.
Matrículas
Blancas: turismos y motocicletas normales.
Amarillas: ciclomotores.
Verdes: vehículos agrícolas y forestales.
Azules: vehículos de trabajo.
Marrones: vehículos especiales con autorización.
Las matrículas se asignan al titular, siguen siendo propiedad del Estado y deben devolverse al dar de baja el vehículo. Han de estar legibles y limpias — una placa cubierta de nieve o barro es infracción.
Control de gases de escape
Los vehículos a motor deben estar en regla en cuanto a emisiones. Los modernos se vigilan por diagnóstico a bordo; los más antiguos requieren un control periódico.
Un testigo de emisiones encendido no es solo un problema ambiental: suele indicar un fallo que aumenta consumo y desgaste.
La viñeta de autopista
En autopistas y autovías (señalizadas en verde) rige la obligación de viñeta — también para motocicletas y remolques.
Cuesta 40 francos.
Válida del 1 de diciembre anterior al 31 de enero siguiente.
Un remolque necesita su propia viñeta.
La adhesiva debe pegarse directamente al parabrisas; detrás del cristal no es válida. Existe también la viñeta electrónica ligada a la matrícula.
¿Objetivo alcanzado?
Repasa los puntos esenciales y asegúrate de dominar todas las reglas – para el examen teórico y para la práctica.