En Suiza una infracción tiene dos vías paralelas: la sanción penal y la medida administrativa sobre el permiso. Conocer ambas explica por qué algunos errores cuestan mucho más que dinero.
Nivel 1: la multa de orden
Las infracciones leves se liquidan por el procedimiento de multa de orden: importe fijo, sin inscripción, sin juicio — se paga y queda cerrado.
Teléfono en la mano: 100 francos
Cinturón sin abrochar: 60 francos
Importe máximo: 300 francos
Nivel 2: denuncia y sanciones judiciales
Lo que ya no figura en la lista de multas de orden —por ejemplo un exceso de velocidad importante o poner en peligro a otros— lleva a denuncia.
Entonces la multa se calcula según los ingresos, puede añadirse una pena pecuniaria y se abre además el procedimiento administrativo sobre el permiso.
La retirada: de advertencia o de seguridad
La retirada de advertencia sanciona una infracción concreta:
Leve: advertencia o retirada de al menos 1 mes.
Media: al menos 1 mes.
Grave: al menos 3 meses.
La retirada de seguridad es distinta: no castiga, sino que aparta a quien no reúne las condiciones para conducir — por enfermedad, adicción o falta de aptitud. Dura hasta que se demuestre lo contrario.
Conducción temeraria: el nivel más duro
Se considera delito de conducción temeraria un exceso de velocidad especialmente grave:
+50 km/h dentro de poblado
+60 km/h fuera de poblado
+80 km/h en autopista
Consecuencias: pena privativa de libertad y retirada de al menos 24 meses.
¿Qué significa esto para ti?
La escala de sanciones no es un catálogo de castigos: refleja el riesgo creado. Cuanto mayor es el peligro para los demás, más dura la consecuencia.
Y durante el período de prueba todo pesa el doble: una retirada lo prolonga un año, la segunda lo anula.
¿Objetivo alcanzado?
Repasa los puntos esenciales y asegúrate de dominar todas las reglas – para el examen teórico y para la práctica.